ARTWORK > Umbra

UMBRA

Del 5 de mayo al 31 de mayo

MUSEU DE LA MEDITERRÀNIA
C. d'Ullà, 27-31
17257 Torroella de Montgrí ( Girona)

De Lunes a Sábado, de 10 a 13.30 h i de 17 a 20 h
Domingos de 10 a 13.30 h
Martes cerrado

Umbra proviene del latín que significa sombra; un umbral, el limite de la puerta, limis liminus; el lumen, la claridad.

El hilo de este proyecto fue la lectura del libro “El elogio de la sombra” de Tanizaki, antes de mi viaje a Japón.

Me encontré al regresar con todo el material: fotos analógicas, digitales, notas, mi diario y citas del libro. Me percaté que detrás de este ensayo sobre la estética japonesa yo había realizado otra deriva en diferentes planos: lo estético, lo inconsciente, lo personal, lo casual. No es eso el viaje. No es eso la vida.

Al plantearme como exponer el material dentro de la sala me enfrento al cubo blanco, a la linealidad, a la hoja de sala, a la explicación conceptual, a las leyendas de las fotos. Ni mi pensamiento, ni el material del que parto es lineal.

Planteo la instalación como un zigzag de imágenes intercaladas con extractos del libro y fragmentos de reflexiones de mi diario. La caligrafía tiene el valor de imagen. Hay diferentes niveles de lectura según el punto de fuga de la mirada sobre el texto o sobre las fotos.

La instalación dentro del MUSEU DE LA MEDITERRÀNIA consta de dos partes aprovechando que la sala tiene una pared pintada en blanco y otra en negro.La luz, la sombra; la modernidad, las tradiciones; el orden, el caos.

Entramos y salimos dentro de la serie por dos fotografías de puertas ventanas.

En uno de los muros hago una instalación con fotos en negativo. La inversión de los tonos crean la imagen, después abría que revelarlas. Me cuestiono qué es la imagen real. La sombra no existe si no hay luz.

“La belleza pierde toda su existencia si se suprimen los efectos de la sombra.”
“Apreciar la imperfección lo atemporal. Mirar mi sombra. En caída libre. Flotar en el vacío.”

No hay una respuesta a las cuestiones que nos interpela la hoja de sala.

La sombra va cambiando como los niveles de lectura, avanza sobre la única piedra de un jardín zen a medida que atardece.

¿Necesitamos que todo esté revelado?

“¿Qué seriamos si no fuéramos capaces de vislumbrar nuestra sombra y la de los otros?

Carmen Hurtado. Mayo 2021






HOJA DE SALA

“La belleza pierde toda su existencia si se suprimen los efectos de la sombra”*

“Saber encontrar dentro de una sombra una historia milenaria” *

“La calma inquietante que genera
poder mirar
la sombra”*


“Umbra” es una instalación en la que intercalo extractos de mi diario de viaje y del ensayo “El elogio de la sombra” de Junichiro Tanizaki* con fotos en color y en blanco y negro.

Fotografío Japón intentando captar esa cultura milenaria que sobrevive entre el filo de la modernidad y la tradición.
Mientras viajo atravieso un umbral, accedo a los paisajes ocultos internos. Miro la solana y la umbría que existe en todo y en mí.

“Llevo años recorriendo otras cordilleras. Germinando en otros valles. Buceando nuevas cimas. Nadando en acantilados para mirar de frente a la vida, a la otra orilla, a ellas, a nosotras, al mar del dolor.”
1 de Agosto de 2019

Ordeno cuadernos de notas y fotos al regresar. Contemplo desde mi estudio la única galería que sobrevive con puertas y persianas de madera en el bosque de tejados.

“Apreciar la imperfección lo atemporal.
Mirar mi sombra. En caída libre. Flotar en el vacío.”
3 de Agosto de 2019

“¿Qué seriamos si no fuéramos capaces de vislumbrar nuestra sombra y la de los otros?
13 de Agosto de 2019


La serie completa consta de 60 imágenes. En la web hay una muestra.

Umbra 1 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
8-10,5 cm
2020
$100
Umbra 2 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 3 (1/5 +P.A)
Papel
30-21 cm
2020
$25
Umbra 4 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
7´5-8`5 cm
2020
$100
Umbra 5 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 6 (1/5 +P.A)
Papel
30-21 cm
2020
$25
Umbra 7 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
8-10,5 cm
2019
$100
Umbra 8 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 9 (1/5 +P.A)
Papel
30-21 cm
2019
$25
Umbra 10 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
8-10,5 cm
2020
$100
Umbra 11 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 12 (1/5 +P.A)
Papel
30-21 cm
2020
$25
Umbra 13 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
8-10,5 cm
2020
$100
Umbra 14 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 15 (1/5 +P.A)
Papel
30-21 cm
2020
$25
Umbra 16 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 17 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 18 (1/5 +P.A)
Papel
30-21 cm
2020
$25
Umbra 19 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 20 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 21 (1/5 +P.A)
Papel
30-21 cm
2020
$25
Umbra 22 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 23(1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 24 (1/5 +P.A)
Papel
30-21 cm
2020
$25
Umbra 25 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 26 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 27 (1/5 +P.A)
Papel
30-21 cm
2020
$25
Umbra 28 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 29 (1/5 +P.A)
Fotografía analógica
30-21 cm
2020
$100
Umbra 30 (1/5 +P.A)
Papel
30-21 cm
2020
$25


EXTRACTOS DEL DIARIO DE JAPÓN

27 de julio de 2019

Escalo océanos en las montañas del país del sol.

28 julio 2019

Hay piedras flotando en un mar de arena. Los dedos rastrillan líneas alrededor del silencio. Paso horas sentada en el borde de una terraza dibujando trazos. Siento el crujido de las maderas al compas de mis pasos. Las rocas, los arboles son dioses, altares en los templos sintoístas. Contemplo mi primer jardín zen.

29 de julio 2019

Oigo el susurro del momiji. El cambio del color de las hojas. Acaricio el agua del Shen cada vez que me limpio la boca y las manos en las fuentes a la entrada de los templos. Canto el silbido de la seda. Sobre piezas únicas de cerámica desgastada pruebo manjares desconocidos. Aprendo a. Hacer el gesto sumi-e.

30 de julio de 2019

En Kyoto me pierdo en las huellas del sendero que recorría diariamente el filósofo Nishida Kitaroal. Se me hace de noche paseando sola por la ruta apenas iluminada por el fondo. Me siento en bancos y escucho a las ranas croar haikus.

31 de julio de 2019

Las casas tradicionales no tienen mobiliario ni centro. Los corredores son los únicos lugares habitados. Todo es reversible.
1 de agosto de 2019
Llevo años recorriendo otras cordilleras. Germinando en otros valles. Buceando nuevas cimas. Nadando en acantilados para mirar de frente a la vida, a la otra orilla, a ellas, a nosotras, a el mar del dolor.

2 de agosto de 2019

En el Monte koya duermo en un monasterio budista. Paseo de noche en el cementerio de Okunoin dentro de un espeso bosque de cedros centenarios. Cruzo el puente. Me sumerjo en este lugar sagrado. Las tumbas de piedra cubiertas de musgo milenarios. Hay pequeños budas adornados con baberos rojos. Cuentan que las madres hacen ofrendas para que protejan a sus hijos muertos en el otro mundo.
No hay nadie. Estoy con todos los hijos que no he tenido y las raíces de mis cipreses.

3 de agosto de 2019

Dejarme el tiempo para poder transitarla. Salir de los muros conocidos para enfrentarme a ella. Apreciar la imperfección lo atemporal. Viajar por fuera y adentro. Mirarlas. Mirar la sombra. Caer en caída libre. Flotar en el vacío.

4 de agosto de 2019

Descalza camino por Koyasan, la única ruta donde podían peregrinar solo las mujeres. Un sendero escarpado donde la luz apenas entra. Hay cuerdas, cintas de colores e inscripciones en las rocas, en los arboles. Viajo con ellas en el tiempo. La humedad y el calor baña mi cuerpo de ríos, no da tregua, ni por las noches. Apenas puedo comer. Imagino a ellas vestidas con sus trajes largos a capas caminando días, semanas sobre las mismos huellas que piso yo hoy.

5 de agosto de 2019

“La claridad que flota difusa, cálida, rara, densidad particular.”*

6 de agosto de 2019

Me baño en onzens de manantiales iluminados con paneles de washi de flores secas, hojas, ramas que proyectan siluetas en la penumbra. Las mujeres separadas de los hombres. Estamos todas desnudas. Soy la única occidental. Me preguntan cosas con gestos o alguna palabra en inglés, a veces entiendo. Ellas se sientan en taburetes de plástico mirando los espejos de la pared en una meditación mientras se lavan y exfolian las escamas de la piel.

7 de agosto de 2019

Ante el único edificio que sobrevivió a la bomba nuclear en Hiroshima, mis ruinas se estremecen recordando ese instante donde todo se volvió oscuridad. No me puedo imaginar como fue ese segundo. Mi cuerpo tiembla y llora . Miro de frente, sin miedo, sabiendo que la vida es solo cuestión de un instante.

8 de agosto de 2019

En Naoshima comtemplo una única piedra en medio de un jardín. La flora avanza sobre ella a medida que atardece. La vida pasa lentamente.

9 de agosto de 2019

En la otra orilla, un laberinto de autopistas tentaculares con multitudes que me atrapan. Pantallas de realidades virtuales absorben todas las miradas. Gentes caminando siguiendo flechas y líneas rectas. Una burbuja de signos, un zigzag de danzas de escaparates, rascacielos, neones que no me dejan respirar.

11 de agosto de 2019

Jardines zen, parques de bambús y arboles milenarios, templos sintoístas, budistas, cementerios. Casi tocan al cielo. Me siento a florecer.

12 de agosto de 2019

Entre dos orillas me pregunto: ¿Qué seriamos si no fuéramos capaces de vislumbrar nuestra sombra y la de los otros?


*“El elogio de la sombra” de Junichiro Tanizaki