Artwork > Omphalos

Omphalos 1. Pieza única
Escultura poliuretano policromada
Alto 35-ancho 25-profundidad 20
2014
$1100
Omphalos 2
Oleo con collage
90-80 cm
2014
$800

Omphalos. Instalación. Oleo y escultura policromía

Simone de Beavoir escribió que los avances feministas no deberían darse por logrados porque cualquier mínima crisis política, económica y social va a permitir que se pueda revertir lo conseguido.

OMPHALOS

Una mujer juega con unas cascaras de huevos símbolo de la creación y de la renovación.

Ella permanece encerrada en una jaula con una puerta abierta rodeada de una serpiente. La jaula representa los condicionamientos derivados de su genero mientras la serpiente representan las limitaciones por su sexo.
“El sexo se refiere a las características biológicas que entre otras, son comunes a todas las sociedades y culturas.

Género, en cambio, se relaciona con los rasgos que han ido moldeándose a lo largo de la historia de las relaciones sociales. Las divergencias biológicas son el origen de las que se producen en materia de género, pero los modos en que se determina el papel que desempeñan mujeres y hombres van más allá de las particularidades físicas y biológicas que distinguen a cada sexo.

Las diferencias en materia de género se construyen socialmente y se inculcan sobre la base de la percepción que tienen las distintas sociedades acerca de la diversidad física, los presupuestos de gustos, preferencias y capacidades entre mujeres y hombres. Es decir, mientras las disimilitudes en materia de sexo son inmutables, las de género varían según las culturas y cambian a través del tiempo para responder a las transformaciones de la sociedad.”

Fuente: www.fao.org
Nota: Omphalos era una pilastra que los habitantes de Delfos consideraban el centro de la tierra.
En el imaginario griego estaba rodeada de una serpiente con la intención de sexualizar el principio cósmico. Lo femenino (la pilastra ) rodeada del masculino (la serpiente) se convertía en el lingam (huevo rodeado de una serpiente) un símbolo androgénico.
Su colocación en determinados lugares lo sacralizaba y los transformaba en el centro del mundo.